• Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • Louis-Philippe de Cabernet Sauvignon introdujo con delicadeza la punta del tirabuzón, exactamente en el centro del corcho de un burdeos milésima 1990. A pesar de que la emoción le hacía temblar el pulso, retiró delicadamente el tapón y un característico sonido de descorche hizo eco en las paredes de la bodega. Miró el estado del mismo, lo olió y una leve sonrisa iluminó su rostro. Sirvió suavemente el preciado líquido en una copa de cristal, la elevó ligeramente para apreciar su contenido límpido y brillante, de color rojo cereza intenso, con reflejos rubí y ribetes de teja oscura. La acercó a su nariz, cerró los ojos, sintió explotar aromas de chocolate, vainilla, trufas, maderas aromáticas, cueros de increíble elegancia y una gran expresión varietal. Llevó el preciado líquido a sus labios, tomo un sorbo y… se dio cuenta de que había olvidado enjuagar la copa dejándole un resto del detergente que le dio al vino un fino gusto a jabón de tocador con aromas a espray para toilette y un bouquet de productos de limpieza bien equilibrados, de gran complejidad y armonía.
  • Tres años atrás, cuando el famoso volcán islandés hizo erupción, sus cenizas taparon con más de 30 cm de espesor las inmensas extensiones del latifundio del Presidente Director General Richard John Goldsilver, dejándolo al borde de la bancarrota. Más de uno pensó que era el fin de su imperio, pero no contaban con la sagaz perspicacia y habilidad para los negocios del empresario. A este se le ocurrió envasar la ceniza y venderla como producto de alta calidad para pulir metales y también, mezclándola con aceite de almendras, creó una eficaz crema tonificante para la piel y la eliminación de arrugas. A raíz de eso su fortuna quintuplicó. Es más, ahora está ansioso esperando la próxima erupción.
  • Nunca subestimes a una dama. Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • “¡Yo no fui!”, gritó el acusado clamando su inocencia. “Fue la víctima quien se cayó sobre mi cuchillo justo cuando me estaba limpiando las uñas”. “¡Pruébelo!”, dijo con énfasis el fiscal un poco alterado. “Aunque resulta un poco extraño que alguien se limpie las uñas con un cuchillo de 30 centímetros de largo”, agregó.  
  • No había nada que irritara tanto a Ellen Jones como cuando, en la adolescencia, su hermano decía que la mujer debía ser ama de casa y punto. Desde ese momento, lo único que quiso fue ser una mujer independiente. Estudió sin parar y, aunque le sobraba capacidad, tuvo que trabajar el doble que sus compañeros. Sabía que para una mujer era dos veces más difícil avanzar en un mundo de hombres. Ahora en el puesto de Directora General de la “Ethical Planet Corporation”, una empresa de 3000 empleados, cuando piensa en las palabras que dijera una vez su hermano, entrecierra los ojos y una sonrisa se dibuja en sus labios  
  • El paciente de la habitación siete estaba histérico. Hacía dos horas que había entrado en Urgencias debido a una torcedura del dedo gordo del pie y ya había vuelto loco a todo el personal. Los médicos no sabían como calmarlo: uno quería atarlo a la cama, otro sugirió amputarle el dedo, otros querían ahorcarlo. Finalmente decidieron lo más eficaz, lo peor…llamar a Irenita, la enfermera del pabellón seis, la terrible, la “especialista” en enemas urticantes.
  • El paciente de la habitación siete estaba histérico. Hacía dos horas que había entrado en Urgencias debido a una torcedura del dedo gordo del pie y ya había vuelto loco a todo el personal. Los médicos no sabían como calmarlo: uno quería atarlo a la cama, otro sugirió amputarle el dedo, otros querían ahorcarlo. Finalmente decidieron lo más eficaz, lo peor…llamar a Irenita, la enfermera del pabellón seis, la terrible, la “especialista” en enemas urticantes.
  • El abuelo de Fernando Menéndez era un  viejo  lobo de mar, veterano de la guerra del Pacífico, y su padre,  almirante del Queen Elizabeth II, conocía al dedillo todos los mares del planeta. Fernando no quería ser menos, así que vendió el auto, empeñó un collar de la abuela y se compró un barquito de segunda mano. Feliz como perro con dos colas, salió con el rostro al viento a conquistar mares desconocidos. Cosa que hubiera logrado de no haber sido por ese maldito banco de arena que lo hizo encallar a solo trescientos metros del puerto.
  • A los ocho años Rubén Ponce daba lástima. Sus piernitas parecían dos palitos y corría completamente despatarrado, pero cuando tenía una pelota entre los pies, no había quien se la quitara, salvo si lo tocaban, pues entonces caía al suelo como una saco de patatas. Su padre se dio cuenta del enorme potencial de su hijo, como también de su falta de músculos para poder triunfar en el fútbol. Durante diez años le hizo seguir un régimen estricto de pasta a la boloñesa, tortilla de patatas, huevos rotos con chorizo y un buen cocido con garbanzos y mucha panceta. A los dieciocho años el joven Rubén desbordaba de salud, sus piernas daban miedo y, aunque su incipiente vientre le quitaba un poco de juego de cintura, su habilidad seguía intacta y ya nadie lo hacía caer tan fácilmente.
  • A los ocho años Rubén Ponce daba lástima. Sus piernitas parecían dos palitos y corría completamente despatarrado, pero cuando tenía una pelota entre los pies, no había quien se la quitara, salvo si lo tocaban, pues entonces caía al suelo como una saco de patatas. Su padre se dio cuenta del enorme potencial de su hijo, como también de su falta de músculos para poder triunfar en el fútbol. Durante diez años le hizo seguir un régimen estricto de pasta a la boloñesa, tortilla de patatas, huevos rotos con chorizo y un buen cocido con garbanzos y mucha panceta. A los dieciocho años el joven Rubén desbordaba de salud, sus piernas daban miedo y, aunque su incipiente vientre le quitaba un poco de juego de cintura, su habilidad seguía intacta y ya nadie lo hacía caer tan fácilmente.
  • Figura de Pintor

    180.88 
    Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • "¡Glamour! Eso, eso, seducción. ¡Clic! Otra, así, así, insinuando una sonrisa a lo diva, embrújeme, ponga ojos de mujer fatal. ¡Clic! ¡Clic! ¡Clic! Ahora con mirada lasciva, observe el objetivo. ¡Clic! ¡Clic!...Vale, otra. ¡Clic! ¡Clic!”. "Bueno, basta, basta", dijo la modelo cansada de tanto trajín. "Pero mamá –respondió Alberto Maccagno–, si no practico contigo, nunca voy a llegar a ser fotógrafo de modas". "¡Pero yo ya estoy harta de tanto flash, se me están chamuscando las pestañas!", dijo la señora mientras se secaba el sudor con el paño de cocina y salía para continuar con la sopa de puerros que había dejado sobre el fuego. "Así no hay manera, el mundo no me entiende", pensó Alberto. Justo en ese preciso momento, pasó su abuela por delante de la puerta… "Abuela, abuela, venga, venga, siéntese en este banquito…"
  • Ya me lo había dicho el instructor de esquí: "Tiene que bajarse en la primera estación del funicular". Pero no, no le hice caso y aquí estoy… en la última parada, en una pista negra, mirando desde lo alto de la montaña, con los ojos desorbitados, esa interminable pendiente a 45 grados. Una gota de sudor se desliza por mi frente convirtiéndose en estalactita en la punta de mi nariz. Dos jovencitas me miran, no puedo echarme atrás, pongo cara de "esto es fácil para mí", me calzo las antiparras, inclino el cuerpo hacia adelante, planto los bastones en la nieve y salgo disparado. Al día siguiente, en la habitación 215 del Hospital del Valle, abrí el único ojo que podía y vi a cinco doctores a mi alrededor sorprendidos al verme despierto. "Nunca se ha visto a nadie bajar una pendiente a tal velocidad", dijo uno de ellos. Un enfermero me pidió hacerse un selfie conmigo. Parece que soy una celebridad.
  • Sacha se calzó las botas, cogió la escopeta, la gorra y el cinturón con los cartuchos. Su perro Tom, al verlo, empezó a saltar y correr por todos lados.“¡Querida, nos vamos de caza”, le dijo a su esposa entrecerrando los ojos. Y con aire suficiente agregó: “Esta noche cenamos pato”. Al cabo de seis horas en la laguna y luego de haber vaciado la caja de municiones, probado con un tirachinas y con cuanto palo y piedra encontró en su camino, no hubo caso, no logró cazar un solo pato. Por suerte el supermercado del pueblo estaba abierto. Esa noche cenaron un exquisito pollo de corral.
  • Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • Chris era un tipo feliz, sin lugar a dudas, un triunfador. “¡El éxito sonríe a los exitosos!”, solía decirse a sí mismo. Su agenda de trabajo estaba siempre a tope. Cuando no estaba de viaje de negocios, se encontraba en su oficina dando órdenes, hablando con su móvil, enviando mensajes y e-mails o comprando y vendiendo acciones. Un hiperactivo.

    Cuando viajaba en avión lo hacía siempre en business class y gozaba de su estatus de VIP. Sólo usaba zapatos italianos a medida, trajes de paño inglés y camisas de la mejor calidad. Dormía tan sólo 4 horas por día, soñaba con la bolsa de valores y las stock-options. Se veía como el futuro director general de la empresa, hasta que un día… un ataque de estrés y una terrible crisis de nervios lo llevaron a replantearse su vida.

    Se compró una cabaña en la montaña, una hamaca para dos y de vez en cuando se dedica a cazar mariposas. HChris es realmente feliz.

  • Figura de Doctor

    319.00 
    El doctor José Batle era una eminencia. Sus diagnósticos, siempre acertados, habían salvado la vida a cientos de personas y le habían granjeado la admiración de la alta sociedad. Todo le sonreía en la vida hasta el día en el que llegó a su consultorio la actriz más famosa de Hollywood, la despampanante Marilyn Hayworth, que había sufrido una torcedura del dedo meñique. El doctor Batle hizo desvestir inmediatamente a la paciente para asegurarse de que no tenía secuelas en ninguna otra parte del cuerpo. Luego de un profundo y minucioso examen, comprobó… que se había enamorado profundamente de ella. La diva agradeció las atenciones prestadas y salió del consultorio dejando en el aire un sugestivo perfume de camelias. Desde ese día, el doctor Batle no hace más que pensar en la gran Marilyn y esperar que se tuerza otro dedo para poder practicarle un nuevo examen, más profundo todavía.
  • Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium  
  • Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium
  • Obra realiza por Parastone de su colección Profisti. Pieza singular que destaca por su acabado y numerosos detalles.   profisti-24.medium

Título

Ir a Arriba